La Coctelera

Sensaciones sonoras

Melodías de ayer y de hoy, que pululan entre el pop más rabioso y melódico, el soul más emocionado y salvaje, el jazz más groovy e intimista, la bossa más elegante y la electrónica más placentera.
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Categoría: Bossanova

1 Septiembre 2009

Este disco quizás podría ser la perfecta banda sonora de una de esas geniales películas de Black Edwards de comienzos de los 60, con su melodioso enfoque e irresistible mezcolanza de elegantes ambientes sonoros. Un placentero brebaje de irresistibles instrumentales que giran alrededor del jazz de las big bands, la bossanova, y el swing, con algún toque latino, repleto de standars (que en su mayoría un servidor no conocía), y que este sorprendente combo brasileño de los 60, “HelioMendes - Seu piano - seu conjunto”, liderado por el pianista y organista, Helio Mendes, interpreta con una inusitada calidez y frescura.

Porque este Weekend no Rio es un exquisito compendio de “Easy listening” envolvente y adictivo, desprovisto de todo ese empalago comercial, que a veces caracteriza y ensombrece el resultado final de las producciones etiquetadas bajo este controvertido apelativo, que engloba música de fácil escucha, dúctil y maleable, que amplifica el bienestar de los sentidos.

Algo. que sin duda en este disco descubres en cuanto dejas caer la aguja sobre sus primeros surcos, y donde encontramos el sugerente encanto de esa bossa titulada Samba Em Preludio, la calidez de ese cuasi bolero titulado Speak Low, y la agridulce nostálgia de las preciosas Stella By Starlight y Dans mon lie, esta última con un indudable aroma parisino a cargo de un inusual acordeón. Un delicioso bagaje que no cesa hasta el final con más temas llenos de sensibilidad como Corcovado, Nancy, o con algunos vibrantes ejercicios de jazz samba como Volta por cima, Na Cadência Do Samba y O Samba Brasileiro Nº 2.

En definitiva amigos, un maravilloso y olvidado capricho de serie b orquestal, que vió la luz en 1963 al abrigo de la explosión musical, que vivió en aquellos años el jazz brasileño, de la mano de la exitosa irrupción de la bossanova, y que jamás hubiéramos descubierto de no ser por el fantástico blog de Zecalouro, Loronix, un tremendo baluarte de la música brasileña, donde uno no deja de descubrir pequeñas gemas como esta, y don de por cierto podéis obtener el disco.

26 Febrero 2009

Podríamos decir que Stan Getz y el sensual lirismo de su saxo tenor protagonizaron algunos de los pasajes más excitantes y gloriosos de aquella sorprendente y exitosa fusión entre el jazz y la bosanova, que tuvo lugar durante la primera mitad de los 60 que algunos denominaron jazz-samba. Un período que constituyó su momento de mayor esplendor y éxito, y en el que Stan Getz supo rodearse de algunos de los principales creadores e impulsores de ese sensual y cálido sonido, de origen brasileño, como Jobim, Luiz Bonfá y Joao Gilberto, en sesiones de alto voltaje e intensidad emocional, que sin embargo dieron como resultado discos de una insospechada delicadeza y belleza, como el maravilloso Getz & Gilberto, del que ya hemos hablado por aquí, o este otro fantástico Jazz Samba Encore! repletos de envolventes y sinuosas melodías, donde el saxo de Getz parecía revolotear lujuriosamente entre los saltarines y plácidos acordes de la guitarra de Luiz Bonfá, y la susurrante voz de María Toledo, mujer por aquel entonces de Bonfá.

Jazz Samba Encore! se grabó en Nueva York en Febrero en 1963, y significaría un paso más allá de Getz en su fusión con la bossa, tras el éxito que supuso una año antes Jazz Samba, el disco que comenzó a popularizar la bossa, y en el que junto al guitarrista Charly Bird grabó temas de Jobim, Bonfá y Vinicious de Moraes, entre otros reputados compositores brasileños. Jazz Samba Encore! no fue el primer disco que Getz grabó con músicos brasileños, porque en Agosto del 62, ya había grabado otro de nuestros discos favoritos de bossa o jazz samba, Big band Bosanova, con el compositor y arreglista brasileño Gary McFarland, pero Jazz Samba Encore! sí significó el primer y auténtico acercamiento de Getz a la bossa más seductora, a esa bossa minimalista, de bellos tonos melancólicos, actitudes despreocupadas, pero felices, y delicadas voces de sensuales susurros.

Y la verdad es que no podía ser de otra forma, si quién le acompañaba a la guitarra y componía la mayoría de las canciones era el mismísimo Luiz Bonfá, con la ayuda puntual en el piano y los arreglos, de ese otro incunable de la bossa, que es el imprescindible Antonio Carlos Jobim. Y si a todo esto le añadimos la melodiosa y lánguida voz de María Toledo, junto a la producción del capo de Verve, Creed Taylor, ya tenemos el equipo perefecto para realizar todo un clásico de la bossa que no deberíais dejar pasar.

Aunque es cierto, que no consiguió la repercusión mediática que posteriormente alcanzaría el afamado Getz/Gilberto, con Joao y Astrud Gilberto, Jazz Samba Encore! es otra auténtica maravilla, que nos dejó gemas instrumentales, de una gozosa placidez y excitante melancolía como las excelentes Sambalero, O morro Nao Tem Vez, o Ebony samba, bellos pasajes vocales, a cargo de María Toledo, de una desgarradora tristeza, como la preciosa Insensatez, y algo más vitales como Saudade Ven Correndo, además de bailables ejercicios que rondan la samba como So danço samba y Um Abraço no Getz. Una pequeña maravilla, algo olvidada, que podéis oír en la página de Verve del disco y que marcó las pautas de ese rotundo éxito internacional, que un mes más tarde grabarían Getz y Joao Gilberto.

16 Diciembre 2008

Si te interresa la bossanova, Luiz Bonfá es uno de los intérpretes y compositores que deberías revisitar con cierta asiduidad, ya que a pesar de que quizás su nombre no sea tan conocido como el de Jobim y Joao Gilberto, de su sinuosa guitarra surgieron algunas de las melodías más universales de la bossa como "Manhã de Carnaval".

Y Braziliana, el disco que realizó y grabó en Nueva York en 1965 junto a Maria Toledo que por aquel entonces era su mujer, con la colaboración de Helcio Milito al bajo, Dom Um Romão a la batería, y Bobby Scott en los arreglos y al piano, es uno de mis discos favoritos de su amplia discografía. Instropectivo, delicado, chispeante en ocasiones, y algo melancólico en su conjunto, Braziliana es uno de esos discos que amplifican la belleza de la bossa en su vertiente más seductora, y ensoñadora, gracias a un repertorio casi perfecto, que alterna con un tremendo acierto los clásicos, emotivos y adictivos instrumentales que Bonfá bordaba con su desnuda guitarra, junto a un conjunto de excelentes temas vocales, interpretados por una sensual y susurrante María Toledo, que en este disco alcanza unos niveles de seducción próximos a los de mis heroínas favoritas de la bossa, Wanda Sa y Astrud Gilberto, y a la que únicamente le sobran algunos arreglos de cuerda excesivamente empalagosos en un par de temas.

Temas a destacar muchos. De los interpretados por María Toledo ahí quedan la elegancia de ese perezoso Cavaquinho, la dulzura de las tiernas Saudade, y Promessa, así como la intimidad y belleza que desprende Pequeño olhar y la vitalidad de la saltarina Guanabara. Y de los magistrales instrumentales de Bonfá, podríamos destacar la frescura del chispenate y cinematográfico Whistle Samba, que tan jovialmente abre el disco con sus despreocupados silbidos y los sensuales coros de María Toledo, la animosa y vital versión de la Samba de Orfeu, y la melancólica belleza de la guitarra que domina las preciosas Boticario e Improviso.

Braziliana es un perfecto tratado de la mejor bossa, donde predomina ese áurea de nostalgia casi hiriente que a veces fluye en torno a la bossa más intimista, pero que no renuncia a su lado más vital y colorista. Desde luego, si te gusta la bossa, Braziliana es una apuesta segura, un disco que te servirá para reafirmar la grandeza de Bonfá, y descubrir a una maravillosa María Toledo.

12 Octubre 2008

¿Te gusta la bossa verdad? Te entiendo...escuchaste alguno de sus grandes clásicos casi por casualidad, y de repente te viste sumergido en la imperiosa necesidad de buscar más, de saborear sus delicados matices, su enorme sensualidad, su maldita fragilidad. Sucumbiste a su cálida atmósfera de tonos ocres, a sus voces susurrantes y a sus exquisitas melodías dominadas por los sincopados acordes de una guitarra.

Por eso estás por aquí. Y seguro que ya te habrás cruzado con algunas de mis grandes debilidades: Jobim, Getz, Joao y Astrud Gilberto, Luiz Bonfá, Marcos Valle, Wanda Sa,Roberto Menescal y algunos más. Habrás leído mi admiración y adicción por muchos de los discos de bossa aquí reseñados, pero si hoy me preguntas cual es el disco de bossa que gira y gira casi impulsivamente en mi reproductor, y que no ceso de escuchar una y otra vez, no podría decirte otras cosa sino que este maravilloso Chega de Saudade, que Joao Gilberto editó bajo el sello Odeón en 1959.

Hace ya unos meses que conseguí este clásico gracias al estupendo blog Loronix, y la verdad es que en este tiempo no he dejado de preguntarme cómo he podido tardar tanto en dar con él, tratándose como se trata del segundo disco editado por Joao Gilberto, uno de los maestros indiscutibles de la bossa.

Casi podríamos decir que Chega de Saudade fue el disco en el que Joao Gilberto definió con una rotunda exquisitez el sensual, ensoñador, delicado y envolvente sonido de la bossa. Y ahí están para demostrarlo esas melodías deslumbrantes, medios tiempos de ritmo sincopado y bellos arreglos de cuerda, y viento, dominados por la guitarra y la susurrante voz de Joao Gilberto. Temas que se escuchan con deleite y se bailan perezosamente. Clásicos imperecederos, de los que últimamente me quedo quizás con los menos conocidos, como son ésa delicada Hô-bá-lá-lá compuesta por el mismo João Gilberto, las sinuosas composiciones de Carlos Lyra y Ronaldo Bôscoli, Saudade Fez Um Samba y Lobo Bobo, Morena Boca de Ouro de Ary Barroso, y las melancólicas y bellas Aos Pés da Cruz y Maria Ninguém. Eso sin olvidarnos de que aquí también se incluyen las maravillosas composiciones de Jobim, Chega de Saudade, Brigas Nunca Mais, y Desafinado, junto a la vitalista Bim Bom del propio João Gilberto

Sin duda, Chega de saudade es uno de esos discos que cuando acaba no puedes resistir la tentación de volver a ponerlo, una y otra vez.

27 Mayo 2008

Hay una jugosa mezcla de pop, bossanova, samba, soul y hasta algo de psicodelia con ligeros toques exóticos en este sorprendente disco, que acaba conformando un atractivo y chispeante collage de ritmos y sonidos, que Jorge Ben publicó y tituló con su nombre en 1969, para el sello Universal.

Puede que el nombre de Jorge Ben no te suene demasiado si no estás especialmente interesado en la música brasileña, pero su música seguro que la conoces, ya que este singular compositor, y multinstrumestista brasileño de cálida voz es el creador de dos de los temas más universales, que la música carioca nos dejó en la década de los 60: la irresistible Mas que nada, que lanzó a la fama a Sergio Mendes,y que en los últimos tiempos ha sido banda sonora de multitud de campañas publicitarias, y la no menos adictiva País Tropical, que Jorge Ben incluye en este disco.

Leo en la Wikipedia que Jorge Ben comenzó sus andanzas musicales muy joven, a comienzos de los 60, y que aunque una de sus principales referencias fueron la guitarra de Joao Gilberto, y su excelencia a la hora de interpretar deliciosas bossanovas, nunca cejó en su empeño por mezclar y experimentar con todo aquello que le gustaba, como la bossa, la samba, el pop, el soul, el funk, el rock y casi todo lo que iba llegando a sus oídos, lo que impregnó a sus discos de un rico eclecticismo sonoro. Algo que se aprecia en este multicolor LP que significó el sexto disco en su carrera. Una radiante arcoiris sonoro de efectivas melodías, y sencillos y elegantes arreglos que Diego O'Rei en su blog Bienvenidos a la Monga! sitúa acertadamente cercano al Tropicalismo, y que a mi me parece una curiosa simbiosis entre la sencillez y delicadeza de Joa Gilberto, el tropicalismo de Caetano Veloso, y la alocada y algo extravagante frescura pop de Os Mutantes, con algunas inesperadas sorpresas como las arrebatadoras Take it easy My Brother Charles y Bebete vãobora, dos auténticos llenapistas de altaneros vientos, que siguen los parámetros del mejor latin soul.

Un latin soul que se mezcla con algún delirio psicodélico con ritmo de samba como la enigmática Descobri que sou um anjo, que comparte protagonismo con los retazos de elegante bossanova que envuelven temas como Quem foi que roubou a sopeira de porcelana chinesa que a vovó ganhou da baronesa? y Domingas, además de con esa especie de exquisito y chispeante pop-jazz-samba brasileño con saltarines teclados, arreglos de cuerda y juguetones vientos,que conforma el grueso del disco, y que destaca en temas como Crioula, Cade Tereza, Barbarella y cómo no la pegajosa y adictiva Pais Tropical. Un disco que además se permite el lujo de acabar de forma colosal con ese tribal, arrollador y bailable ejercicio de sudoroso jazz-samba, con demoledoras percusiones, que es Charles Anjo 45.

Imprescindible si te gusta la música brasileña, la bossa y el jazz-samba surgido de aquellas tierras.

Nota: Puedes escuchar fragmentos del disco en la página web de Jorge Ben

20 Marzo 2008

Esto es bossanova. Todo un delicioso ejercicio de la más clásica bossa, a cargo de unos de sus más ilustres creadores, el guitarrista y compositor brasileño Joao Gilberto, al que muchos consideran el auténtico artífice, junto a Jobim y Bonfá, de ese cálido, melodioso y embaucador sonido que tanto nos gusta por aquí. Música que deleita los sentidos y dulcifica nuestro espíritu, sin cargantes e innecesarios empalagos.

Así es este excelente disco de Joao Gilberto, sugerente y delicado. Una gratificante bocanada de bellas melodías envueltas en un sencillo y exquisito armazón instrumental, donde sobresalen la elegancia y sencillez del estilo de Joao Gilberto, su facilidad para extraer los acordes más sensuales y tiernos de su guitarra acústica, así como su peculiar y suave manera de cantar.

Publicado en 1970 por el sello Philips, lejos ya de los años de máxima popularidad de la bossa, y grabado durante su estancia en México, tras su escapada de New York a finales de los 60, casi podríamos decir que este disco es una fabulosa rareza oculta en la discografá de Joao Gilberto, que para nuestra sorpresa incluye hasta dos temas cantados en castellano, la ensoñadora y deliciosa Eclipse, y una curiosa versión en clave bossa del popular Bésame Mucho. Pero bueno, al margen de esta versión, que podríamos denominar anecdótica os aseguro que si os gusta eso que llamamos la bossa clásica, estáis ante una auténtica gozada de disco, que además os permitirá descubrir un espléndido ramillete de canciones, que hasta ahora habían permanecido ocultas en la trastienda de la discografía Joao Gilberto, y que nos permiten ir más allá de sus grandes clásicos, grabados en compañía de Jobim o Stan Getz. Canciones envolventes, de seductora nostalgia y embaucadora atmósfera instrumental, que giran alrededor de la guitarra de Joao Gilberto, como las estupendas Esperança perdida, y Astronauta o la soberbia Ela e Carioca. Deliciosos temas de ritmo sincopado y aroma playero, con ligeros toques de samba como las irresistibles De comversa em conversa, O sapo, Trolley song y Acapulco.

Otra pequeña maravilla que hemos descubierto en el estupendo blog de Zecalouro, Loronix, donde podréis conseguir el disco y obtener muchos más datos sobre él.

A continuación os dejo dos de mis temas favoritos del disco, para que podáis apreciar como suena.

3 Febrero 2008

Sonho Bossa , de Nu Braz , es otro de esos irresistibles
discos donde de nuevo resplandece majestuoso y seductor, el poderoso hechizo de la bossanova. Un disco espléndido, que bascula entre la bossa más clásica, y esa nu bossa de ligeros ingredientes electrónicos, que llena de emoción las pistas de baile. Publicado en 2006 por el sello italiano IRMA Records, Sonho Bossa es el resultado de la atractiva aventura musical iniciada por Nu Brazz, el reluciente proyecto sonoro, del cantante, músico y DJ , italo-brasileño Emanuele Cucchi, que para este disco se ha rodeado de auténticos pesos pesados de la escena nu jazz italiana, como Lo Greco Bros, artífices de los espléndidos Soulstance , de los que ya hemos hablado por aquí,además de la sensual cantante Dilene Ferraz, y del director de orquesta de Sau Paulo, José Mascolo.

Esa dulce nostalgia, tan melodiosa y sensual, que caracteriza
a la bossa, sobrevuela cada uno de los surcos de este disco, de tacto suave y sutiles emociones, que compagina con acierto momentos de elocuente vitalidad festiva, con otros de una exquisita ternura. Un jugoso cóctel sonoro, que ya desde los primeros acordes de Saudade, resplandece luminoso y sensual, con ese ritmo sinuoso y adherente de la mejor bosanova alborotada por la carnalidad de la samba, y que sin embargo discurre elegantemente alrededor de una de esas maravillosas melodías, que a pesar de poseer ese característico poso nostálgico, nos invita a bailar despreocupadamente. Saudade es una delicia sonora de profundo aroma carioca, con una sugerente guitarra y unos exquisitos arreglos de viento a cargo de flautas y oboes, que aumentan su exotismo y calidez, y que sitúa a Nu Brazz en la órbita de nuestros personajes favoritos de la bossa de hoy en día, como Nicola Conte, Toco , Bossacucanova , Rosalia da Souza

e incluso el fabuloso Celso Fonseca. Un elegante ritmo tropical, dulcemente tamizado por el encanto de la bossa, que continúa animando nuestro espíritu con las espléndidas Baboleta da Cidade, Roda, y Aeromoca tres perfectos e irresistibles ejemplos, de eso que llaman nu-bossa, donde guitarras y vientos comparten protagonismo. Dinamismo vital que tiene su contrapunto en esas delicadas tonadas de corte clásico, con cuidados arreglos orquestales, y voces susurrantes, de una ternura exquisita,
que aumentan la temperatura emocional del disco. Temas como Moca,Donna, o Sonho Bossa donde Emanuele Cucchi es acompañado por la sensual voz de Dilene Ferraz.

Sin duda, Nu Braz es otro nombre a tener en cuenta si te gusta la bossa de hoy en día. Otro referencia imprescindible, que vuelve a resaltar la exquisitez del sello italiano Irma Records.

Nota: puedes escuchar fragmentos de los temas que componen el dsco en la página web de Soul seduction

27 Enero 2008

Batucada es un burbujeante brebaje de aromas cariocas, que fluctúa bulliciosa y delicadamente, entre la bossanova y el easy listening más “chic”, alrededor del luminoso hammnond B3 de Walter Wanderley . Un disco grabado para Verve en Nueva York, en 1967, bajo la producción del reputado Creed Taylor, productor entre otros del maravilloso Getz/Gilberto , y donde Walter Wanderley se acompaña para la ocasión de uno de nuestros intérpretes y compositores brasileños favoritos, Marcos Valle , que en este disco colabora tocando la guitarra y cediendo a Walter Wanderley un buen puñado de atemporales e irresistibles clásicos de la bossa,como Os grilos (The crickets sinf for Anamaria), Batucada (The beat) y É preciso cantar (It's time to sing).

Ese hammond, un tanto liviano, de Walter Wanderley,
protagoniza de una forma chispeante y festiva, todos y cada uno de los temas del disco, versiones algo edulcoradas y subidas de tono, de clásicos de maestros de la bossa como Jobim, Viniciuos de Moraes, Roberto Menescal, Joao Donato o el mencionado Marcos Valle, que aún así conservan esa nostálgica y melodiosa fragilidad de la bossa en sus temas más delicados, y la energía y sensualidad del mejor jazz-samba, en sus momentos más festivos. Aunque eso sí, con un cierto regusto a ese “easy listening”de inclinación glamourosa y algo chic, que podría ser la perfecta banda sonora de ese despreocupado e inocente guateque a orillas del mar, que se alzaría alborozado con el embaucador e irresistible ritmo, de esos fantásticos temas de Valle, titulados Batucada y Os Grilos, al igual que con ese algo más nostálgico, aunque chispeante, O barquinho, de Roberto Menescal y Ronaldo Bôscoli, donde el hammond de Wanderley parece sonar incluso mucho más groove que en otras ocasiones. Un guateque que resplandecería con las elegantes melodías, y el sensual vaivén de las espumosas y delicadas Minha Saudade(João Donato), Wave (Jobim) y Ela é carioca (Gilbert - Tom Jobim - Vinicius de Moraes), los tres
temas vocales del disco, que podrían ser las sintonías ideales para comenzar a arriesgar en las distancias cortas.

No sé si os ocurrirá como a mi, pero reconozco que en un
principio el nombre de Walter Wanderley me generaba cierta desconfianza, a pesar de ser uno de los músicos brasileños más conocidos, y de más éxito fuera de su país. ¿Porqué? Pues quizás por el liviano sonido de su hammnod, con el que me había topado en algunos defraudantes recopilatorios de easy listening.
Sin embargo,Batucada y su colaboración con Astrud Gilberto en A certain Smile A certain Sadness, me han devuelto las
ganas de escuchar y descubrir más cosas de este organista brasileño, enamorado de la bossa y el “easy listening”.

Nota: este disco lo puedes escuchar en la página web del sello Verve dedicada a este disco , aunque también lo puedes conseguir en el estupendo blog sobre Bossa y música brasileña de Loronix

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